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OCIO | La guía para vivir la ciudad
Código del impreso: o24
Joanna y Julia
Música

Las dos artistas norteamericanas presentaron nuevos materiales discográficos en este año

CLÁSICOS INSTANTÁNEOS 

ENRIQUE BLANC

Melómano y critico musical

 
Por 

Dos de las compositoras estadounidenses más inclasificables y ambiciosas para bien, han estrenado nuevo material en fechas muy cercanas. Por un lado, Julia Holter nos deslumbró de nueva cuenta con Have You In My Wilder Dreams; por otro, Joanna Newsom hizo lo propio con Divers. El primero estrenado en septiembre de este 2015, y el segundo en octubre, respectivamente. Lo paradójico del caso es que tanto Holter como Newsom han demostrado en los años recientes que en lo suyo no hay paso en falso. Ambas coinciden en el hecho de que oficialmente poseen cuatro discos en su producción. Tanto una como la otra ha llegado a la frontera de los treinta: Holter cumplirá 31 este diciembre, mientras que Newsom llegará a los 34 en enero próximo. Acerquémonos a cada una de forma individual con el propósito de desentrañarlas y disfrutar de discos que la crítica especializada a ambos lados del Atlántico ha vitoreado con emoción evidente.

 

La rubia

Joanna Newsom irrumpió en la música contemporánea en 2004 con el disco que reveló al mundo las características de una música que descansa en gran medida en su gusto por lo clásico pero que se debate en piezas que no pueden escapar de los formatos de canción. Virtuosa arpista, dueña de una voz aguda y educada, Newsom evoca con regularidad en sus composiciones esa atmósfera que ilustra la tapa de Divines: parajes de fresca mañana con una bruma fragante, evocadora de interludios instrumentales de tremenda factura. Se dice que ella tuvo en la infancia experiencias determinantes: sus padres eran músicos y en casa estaba prohibido acercarse al mundo exterior a través de la radio y la televisión, lo que la obligó a obsesionarse con la música. Luego de dos grabaciones caseras, la rubia llegó al sello Drag City donde grabó The Milk-Eyed Mender, en 2004. Pero no fue hasta la salida del fastuoso Ys, en 2006, que su nombre empezó a asociarse a su talento. A diferencia de su disco anterior, que contenía canciones de duración promedio, Ys solo incluyó cinco temas, el más corto de ellos, “Cosmia”, de siete y segundos; y, el más largo, “Only Skin”, de casi diecisiete. Ys contó con las colaboraciones de Jim O’Rourke y Bill Callahan, y dejó el terreno abonado para que ella se concentrara en el estudio y retornara cuatro años más tarde con el desbordante Have One On Me, una obra de tres discos que le permitió probar las distintas mieles de cada una de sus excentricidades. Un álbum que dejó en claro la talla de una propuesta que, de nueva cuenta, anudó mundos musicales, del clásico al de la música popular, en cada uno de sus 18 trabajos. Ahora, con Divers, Newsom da continuidad al sonido que la define, barroco hasta cierto punto, bucólico y nostálgico, marcado invariablemente por los estremecedores acordes de su arpa.

 

La trigueña

A Julia Holter la define en gran medida el ser habitante de esa ciudad contemporánea hasta los cimientos llamada Los Ángeles. En su caso, el piano es el instrumento del que parten la mayoría de sus composiciones. Al igual que Newsom, publicó algunas grabaciones caseras previamente al lanzamiento de Tragedy en 2011, su primer álbum oficial, el mismo que contenía aquel track de aire muy experimental, de nombre “Try To Make Yourself A Work Of Art” (Trata de hacer de ti mismo una obra de arte), a manera de declaración de principios. A diferencia de Newsom, que se concentra en un cierto sonido, por lo general orgánico, Holter recurre a una infinidad de recursos, de los acústicos a los electrónicos, lo que le da a su obra tremendas posibilidades. Ekstasis, de 2012, presentó piezas de corte atmosférico, alambicadas en su estructura, barrocas a su modo, marcadas por una narrativa llena de imaginación que, como sucedió en su álbum siguiente, el conceptual Loud City Song, de 2013, confeccionaban una obra cerrada, como si se tratase de una novela. De hecho, a Holter le atraen las estructuras literarias y Loud City Song es el trabajo que mejor lo constata, el cual está inspirado en Gigi de Colette y complementado con las observaciones ella hizo mientras radicaba en París. Una nueva ruptura con su obra pasada tiene lugar en Have You In My Wilderness, el cual ofrece canciones en las que necesariamente no hay una conexión entre ellas. En ese sentido es un disco más abierto y diverso en matices, pero hecho, eso sí, con el rigor e imaginación que hace de su obra algo inclasificable y único.

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