cronicas

Código del impreso: o40
Zapatos
Crónicas del Ocio
 
Por  OCIO

Últimamente tengo dificultad en reconocer y recordar caras, pero, por algún motivo, ahora siempre recuerdo los zapatos de las personas a las que me encuentro. Como la chica de los zapatos azules de gamuza con una franja café que me encontré por la Explanada del Expiatorio y que luego volví a ver por el Centro. Y supe que era ella no sólo por lo inusual de su calzado, sino porque me vio con esa expresión de alguien que te ha visto, pero que tampoco te ubica con exactitud. Así que ahora ando por la calle fijándome en los zapatos de los extraños y me encuentro a mí misma reconociendo manchas en sus superficies cual si fueran lunares, conectando agujetas con cabelleras, asignándoles personalidades diversas según si son de tela o piel, si dejan ver un dedo o se alargan altivos hasta las rodillas. Justo desde que empezó esta fijación mía con los zapatos, empecé a ver pares tirados por las banquetas o por encima de los botes de basura del ayuntamiento; algunas veces, solitarios, otras en par, pero siempre se puede ver en su epidermis la opacidad del abandono. Como ahora equiparo a los zapatos con sus dueños, me siento navegando en una ciudad de cuerpos tirados y ya no puedo caminar cerca de ellos, con temor a pisar a un ser invisible que ha quedado muerto justo en medio de la banqueta, a la luz de la mañana. En un solo día, vi cuatro pares en el camino de la casa al trabajo y me convencí de encontrarme en las postrimerías de una guerra salvaje en donde se asesinan a seres imperceptibles y cuyo único remanente son esos zapatos que antes no podía explicarme y que ahora tomo como ese recordatorio incómodo de los que ya no están y que nunca conocí, que las calles han absorbido a la sangre copiosa que ahora no se ve por la tierra, que luego esos zapatos desaparecerán como nuestro paso por aquí.


Juana Metrós

Puedes seguir cualquier respuesta con RSS 2.0   

Búsqueda de las siguientes palabras

Más opciones

Lo mas

Cartones

Chuchos y michos
MONICÓMICS
Pupa y Lavinia
Restaurante Macoátl