columnas
En alguna de mis andanzas por el monstruo de pronunciado hocico, garras filosas y mirada sardónica, la gran urbe Guadalajara, encontré un folleto que decía algo así: “Asesoría filosófica para los problemas de la vida”. Tuve que detenerme para dar fe de los datos que mis ojos me estaban proporcionando, la realidad es una masa tan maleable que nunca sabes dónde es más un espejo de tus propios deseos o traumas, que una cosa con algo más de independencia de los propios anhelos, aunque dudo que eso exista.
Tomé el folleto y ciertamente era sólido, de textura suave, con una tipografía ordinaria, colores neutros y un conjunto de símbolos que se leían tal cual lo dije en pasadas líneas. Sentí como que ya había visto algo parecido en alguna parte, pero no acerté a encontrar el dato en mi porosa memoria, hasta que días después, un amigo me dio su opinión sobre el tema y “soltó la sopa”: Más Platón, menos prozac (1999), una publicación de Lou Marinoff , un académico canadiense del City College de Nueva York, que también escribió El ABC de la felicidad , ambos libros han sido acomodados en los estantes que portan el título de Autoayuda y superación.
El libro obviamente se convirtió en un best seller, usted lo puede adquirir en cualquier librería, incluso en un Sanborns a precio nada escandaloso, filosofía barata. Su teoría se puede explicar así: el bagaje filosófico puede servir de ayuda para los problemas concretos de todos los seres humanos y todos llevamos un filósofo dentro, sólo hay que dejarlo salir, educarlo un poco y así podremos ser personas autopensantes.
Sustituir un antidepresivo, como lo es el prozac, por cierto uno de los fármacos más socorridos por la sociedad estadounidense, por la filosofía, es una apuesta algo aventurera, y es que los templos ya no nos sirven como espacios de aliento y consuelo, entonces recurrir al psicólogo se convierte en la opción más viable si no hay algún amigo dispuesto a escuchar mis choros macabros, y un sacerdote simplemente ya no me satisface. Pero ahora resulta que un psiquiatra ya no es un sujeto tan confiable, debido a la proliferación de prescripciones con la palabra mágica, prozac. Mientras el médico nos receta un supositorio para regularizar los trastornos intestinales, en lugar de cambiar los hábitos alimenticios, el psiquiatra nos regala la fuente de la felicidad concentrada en una sola cápsula a administrarse por las mañanas, en lugar de un análisis profundo sobre las decisiones que nos han llevado hasta donde estamos. Pero conforme la civilización avanza se hacen necesarias nuevas técnicas de autoayuda, la originalidad ante todo. Así es, me imagino cómo a este profesor se le ocurrió un día que la filosofía podría ser una fuente inagotable de ayuda para las almas perdidas, y que se pone a escribir el Abc de la felicidad, no obstante, luego redacta el best seller que hoy nos roba unas cuantas neuronas. Con ello pone de moda esta disciplina e incorpora al conocimiento occidental lo que él llama el asesoramiento filosófico.
Entonces, antes se iba con el sacerdote, luego al psiquiatra, y ahora con el asesor filosófico. Me pregunto qué seguirá…
Pues ahora ya contamos con este nuevo servicio en la Perla Tapatía, así que si alguna incertidumbre de la vida le quita el sueño, ya sabe a quién acudir, lástima que no anoté el teléfono, si no, le daba los datos completos.
Me imagino a aquellos filósofos de la antigüedad que ante los misterios más escurridizos de la vida se plantearon preguntas de ese orden, aquella pasión por desbaratar lo que siglos después no pudo hacerlo ni la ciencia y la religión. Por esas cuestiones la filosofía no desaparece, aunque su nombre queda cada vez más rezagado. Pero me pregunto qué pensarían ellos al ver cómo un filosofo se pone la túnica y le dice al mundo cómo debe vivir, siendo que es la filosofía la ciencia que nos cimbra, y nos saca de nuestro cómodo centro, es esa fulana sarcástica que no se cree todo lo que le dicen y que a una respuesta trivial, le contesta con una pregunta que deja todo vibrando. El mundo se ha convertido en una vitrina llena de productos light, todo lo que usted necesita para no engordar, no alimentarse y no pensar.




Delicious
Digg
StumbleUpon
Propeller
Reddit
Magnoliacom
Newsvine
Furl
Facebook
Twitter
Google
Yahoo
Technorati
Icerocket



